Tarta de queso con salsa de ruibarbo y frambuesa en vasitos


¡Ruibarbo! ¡¡Deseado ruibarbo!!
Quien pudiera comprarte aquí y ahora
Te cocinaría a menudo con garbo
¡Y ricos postres compartiría en mi bitácora!

:DDDD

Como veis seguiré cocinando porque lo mío la poesía, no es :DDD


Casi imposible de conseguir en Zaragoza y digo "casi" por si acaso alguien lo vende y no me he enterado que todo podría ser...¡¡¡Suerte que una tiene buenas amigas, amigas que ganan concursos en Canal Cocina y se desplazan a Madrid a recoger su premio!!. Mi querida Paula (Con las zarpas en la masa) gano el privilegio de asistir a un concurso de repostería americana con Alma Obregon (Objetivo Cupcake perfecto) y paseando bien acompañada por Yolanda (la cicerone) y Lidia, que consiguió el mismo premio que Paula, visitaron estas tiendas de viandas varias que tanto nos gustan a los fans/bloggers de la cocina y encontraron ruibarbo, más fácil de ver por allí que por aquí y por supuesto me trajo un poquito. Lo siguiente: ¡¡¡cocinar con él y publicar las recetas, juntas, por supuesto!!!. Hoy es el día en el que compartimos nuestra aportación a la cita y la mía son unos Vasitos de Cheesecake sin horno con Salsa de Ruibarbo y Frambuesas deliciosos y rápidos de preparar, sobre todo si esta salsa tipo mermelada se tiene hecha de antemano. Mas que nada porque tiene que enfriarse porque la salsa se prepara en unos 15 minutos.



Para quien no sepáis qué es el ruibarbo: botánicamente es una verdura aunque en los años cuarenta se le pasó a denominar fruta en Estados Unidos y así se le trata. La planta proviene de Ucrania y sólo es comestible el tallo, de color rojo y algo verde, ya que las hojas son tóxicas. En China se utiliza con fines medicinales y tras su introducción en Gran Bretaña y Estados Unidos y en su gastronomía ha seguido extendiéndose por otros muchos países. Así, se utiliza mucho en repostería y en particular en confitura pues por ser ácido admite preparaciones con abundante azúcar. Tiene corta vida en primavera coincidiendo con las fresas por lo que va acompañado a menudo de ellas en las recetas. También se utiliza en recetas saladas como en Francia que lo utilizan en salsas para acompañar pescados, carnes de cerdo y pato. En Irán para elaborar un estofado típico, en Noruega, una sopa...

Como en España es difícil encontrarlo podemos bien preparar compotas de distintos aromas y sabores para usos posteriores. Se le puede acompañar de fresas o frambuesas, de naranja, de jengibre, especias como vainilla o cardamomo. Pero también podemos congelarlo. Para congelarlo y siguiendo las indicaciones que encontré en Directo al Paladar debemos:

1-Lavar y secar los tallos
2-Eliminar las partes marrones y escamosas con un pelador
3-Cortar el tallo en trozos de 2 ó 3 centímetros
4-Extenderlos en una bandeja y congelar sin taparlos.
5-Al rato estarán congelados y se pueden juntar todos en una bolsa.

Se conservan congelados hasta 6 meses

Dado lo ácido que es, debe cocinarse en ollas de materiales no reactivos como acero inoxidable o cazuelas de teflón  para evitar deterioro de la cazuela y el mal aspecto que tendría nuestro manjar por el contacto con el óxido.


Y por fin, vamos con la receta!!:

Tarta de queso con salsa de ruibarbo y frambuesa en vasitos

Ingredientes (para 6 vasitos):

Base:

6 galletas maria de fibra
1 cucharada de azúcar moreno
1/2 cucharadita de canela
25-30gr de mantequilla derretida

Crema de queso:

200gr de mascarpone (a temperatura ambiente)
200gr de queso crema (a temperatura ambiente)
4 cucharadas colmadas de azúcar glass
1 yogur de limón (o el zumo de medio limón)
1 cucharada de extracto de vainilla

Salsa de ruibarbo:

220gr de tallos de ruibarbo ya limpio y cortado en trocitos
50gr de frambuesas
150gr de azúcar
2 cucharadas de zumo de limón

Elaboración:

Salsa de ruibarbo:
Tener ya hecha a ser posible la salsa de ruibarbo. Debe estar fría para poner sobre la crema de queso.
Poner en una sartén honda todos los ingredientes (el ruibarbo troceado). Dejar a fuego medio hasta que la fruta suelte los jugos. Llevar a ebullición y cocinar durante unos 10 minutos dando vueltas de vez en cuando. Ir comprobando la textura, ni muy líquida ni muy espesa y tener en cuenta que al enfriar solidifica.
Dejar enfriar y guardar en un bote.
Una vez fría y para utilizar si está muy densa se puede batir la cantidad necesaria en un bol con un par de cucharadas de agua y aligerarla un poco.

La base:
Moler las galletas y mezclar con el resto de los ingredientes. Reservar

La crema de queso:
En un bol poner los quesos y batir con una cuchara hasta que se forme una mezcla cremosa
Añadir el azúcar glass y mezclar
Añadir el yogur y la vainilla y remover el conjunto hasta obtener una mezcla homogénea

Montaje:

En el fondo de los vasitos poner un par de cucharadas soperas de la base de galletas. Repartirla en los 6 vasitos.

Llenar con crema de queso

Encima poner la salsa

Dejar enfriar un par de horas en la nevera y ¡¡¡degustar!!!

Un postre rico hecho en muy poco tiempo.

Por supuesto se puede sustituir la salsa de ruibarbo por otra de frutas ácidas: fresas, frambuesas, grosellas o arándanos o todas las frutas del bosque juntas. También quedaría estupendo un top de lemon curd. A gustos.

Me consta que mis compañeras traen recetas fantásticas y a continuación os dejo los enlaces a sus blogs. No dejéis de verlas.

Yolanda: Cocido de sopa



Informacion sobre el ruibarbo: la he tomado de Directo al Paladar donde podéis ver mucho mas sobre esta fruta-verdura.